Se iniciaron las campañas, la oferta de Claudia y Xóchitl, bueno, del otro también, la oferta, lo reitero, para los electores es contrastante ante un electorado que no termina de politizarse, un electorado que sigue pensando en que los apoyos para adultos, mujeres y jóvenes, responden a la generosidad de un partido en el gobierno, electores que no terminan de entender que su voto es más valioso que una despensa o de un dinero, que no los saca de la pobreza en que viven, el voto podría dar mejores gobernantes, mejores servicios y un país sin gobernantes ocurrentes.
De acuerdo con la lista nominal del Instituto Nacional Electoral, el sector poblacional de entre 18 y 29 años de edad representa el grupo con más electores, suman 26.5 millones de estos jóvenes con credencial vigente para votar en todo el país; es decir, 27% del electorado. Por eso la participación de éstos podría ser decisiva en la elección Presidencial y en los nueve estados donde votarán por las gubernaturas; un estudio de la misma institución, indica que sólo 37% de estos jóvenes, en elecciones anteriores han acudido a las urnas. La mayoría no votan, principalmente, porque no confían en los partidos políticos… Y sus razones tienen.